martes, 23 de julio de 2019

Jhasmany Torrico, nexo del “amor” entre jueces y reclusos

24 jul.- “Me refería al amor, todo era con amor, cuando hablo de amor me refiero a la plata, ellos (jueces) me entendían, les decía que todo se arreglaba con amor”. De esta manera, el abogado, Jhasmany Torrico, relató la forma en que cobraba coimas a los reclusos en favor de jueces y fiscales que supuestamente eran parte de su consorcio delictivo.

En mayo de este año, Torrico pidió de manera voluntaria ampliar su declaración informativa ante el Ministerio Público por los procesos en su contra. Reveló varios nombres de las personas que lo acompañaban en sus “negocios”.

La declaración la realizó durante ocho días, en un documento que abarca 31 páginas que detalla nombres de jueces, fiscales, reclusos y hasta familiares que estarían involucrados en coimas en busca de beneficiar a privados de libertad y hasta desestimar casos que parecían imposibles.

En varias partes de la declaración, Torrico nombra la palabra “amor” para referirse a los montos de dinero que pagaba a los jueces y detalló la manera en que ese “amor” crecía a medida que fue volviendosé popular entre los privados de libertad.

OPINIÓN tuvo acceso al documento en el que el mismo “abogado torturador” relató como inició en el cobro de coimas y la forma en que operaba.

Por su parte, el Ministerio Público aseguró que no existen pruebas de dichas acusaciones realizadas por Torrico quien se encuentra con detención preventiva en la cárcel de Chonchocoro de la ciudad de La Paz y es investigado por al menos cinco casos entre los cuales resalta la denuncia formalizada por su propio padre y un mecánico por torturas y otros delitos.

EL INICIO

Torrico refirió que comenzó a ejercer como abogado a la edad de 23 años y en ese entonces entabló una amistad con el secretario de uno de los juzgados cautelares, quien sería la persona con la que transaría todos los acuerdos y quien lo “daría a conocer” con otros jueces.

El primer caso que Torrico trató fue el de una balacera en el local El Mariachi donde una muchacha perdió la vida.

Describió que pactó con la juez, a través de este secretario, la cantidad de 500 dólares por cada uno de los cuatro acusados en el caso, para que obtengan medidas sustitutivas.

A partir de entonces, según Torrico, el secretario le daba listas de detenidos preventivos para que el abogado se contacte con ellos y les cobre para que se beneficien con medidas sustitutivas.

“Cuando la juez me agarró confianza y supo que yo era un buen recaudador, el secretario me proporcionó listas de los detenidos preventivos, para que yo vaya a los penales y hable con los detenidos, es decir, me indicaban los casos que eran fáciles y a quienes ya iba a vencer su detención preventiva. Yo debía ir como abogado y pedirles dinero”, describió.

Contó que la jueza ganaba dinero, pero Torrico ganaba prestigio entre los internos quienes lo comenzaron a buscar por sus servicios.

En ese entonces cobraba 500 dólares a los familiares para que sus parientes sean beneficiados.

Luego, Torrico supuestamente fue contactado por otros jueces, incluso de otros municipios, quienes le pasaban otras listas para que opere de la misma forma, aunque muchas veces por montos superiores, dependiendo del delito y del caso.

LA ENTREGA

Algunas veces la entrega del dinero a los jueces y fiscales se hacía en sobres, donde los billetes eran acomodados desdoblados para “no hacer bulto” y otras veces se entregaba en las manos del mismo juez, a través de un kleenex, “como si le estuviese facilitando uno”, relató. Otras veces, el pago era a través de terceras personas, como secretarios ya que los jueces no querían exponerse. Torrico, describió unos 15 casos en los que actuó de esta manera y dijo que en algunos pagos tenía como testigos a los familiares de los reclusos quienes querían asegurarse de que el pago sea efectivo.

El abogado describió que en algunos casos polémicos y seguidos por los medios de comunicación, se acordaba con los jueces a cargo de que se daría detención preventiva a los clientes, pero que a la tercera apelación esos saldrían con sustitutivas.

Describió casos en los que agresores de violación sexual a menores de edad, fueron beneficiados, pese a las pruebas y a la oposición de instituciones que trabajan con estos casos.

NO HAY PRUEBAS

La fiscal que lleva adelante las denuncias en contra de Torrico, Faridy Arnez, precisó que están realizando los actos investigativos y que a partir de la siguiente semana se comenzará a citar a las personas nombradas por Torrico en sus declaraciones. “Él (Torrico) dijo que tenía todos los elementos para probar lo que decía, pero solo presentó fotocopias de cuadernos de investigación, que son los mismos que tiene el Ministerio Público, y ello no acredita un hecho ilícito”, precisó.

Opinión

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