Descuartizadores acechan El Alto y Bolivia

Hallazgos de partes de cuerpos humanos en distintos lugares, conmocionaron al departamento de La Paz, autoridades continúan investigando los hechos ocurridos en las últimas semanas.

Son casos distintos; diferentes motivos, diferentes personas, pero comparten algo: los cuerpos encontrados fueron descuartizados. Entonces, ¿qué pasa por la mente de las personas que realizan tal labor?.

Es la pregunta que radiofides.com consultó al doctor Carlos Velasquez Olguín, experto en psicología forense.

Sin entrar en detalle en cada uno de los tres casos presentados, a nivel general ¿qué podría pensar una persona que determina diseccionar a otra?.

La mente del descuartizador

Velasquez dijo que “lo habitual es que las personas que realizan este tipo de acciones, lo que tienen es, por una parte un enojo hacia la persona que fue, lo segundo - que es también habitual- que no saben qué hacer con el cuerpo, es por eso que intentan eliminar el cuerpo, la evidencia, porque ya no tienen un sentido de vida”.

Cuando una persona toma conciencia del delito que implica matar, parece que la primera alternativa parece ser eliminar el cuerpo “partiéndolo y distribuyéndolo, es lo otro que viene siendo habitual”.

Cuando la persona decide realizar ésta acción, “probablemente lo que va a generar es que esa persona, justamente despersonaliza al otro; es decir, ya no lo entiende como un ser humano, sino como a unos restos, sobre los cuales tienen la libertad de disponer”.

¿Qué pasa con el autor, después del hecho?

Señaló que mayores consecuencias no existen para el que realiza el acto “a no ser, que evidentemente se dé un disfrutar de lo que es matar a la persona y luego de quitarle la vida y luego quitarle los pedazos”.

Sin embargo, por más macabro que sea el hecho de hablar de una persona que despedaza a otra, “no podemos hablar de que la persona tenga una enfermedad mental, sería una exageración señalarlo de esa manera” dijo.

Es necesario realizar un estudio pormenorizado de cada caso, de cada individuo implicado “creo que habrá que ver las características y las motivaciones”.

Además se debe analizar “la necesidad especifica de la persona de ser atendido psicológicamente, porque el que va al psicólogo, no lo puede hacer de manera obligada, sino lo hace de manera voluntaria”.

Lamentables coincidencias

En menos de un mes, la ciudadanía de La Paz y del país conoció tres casos, los que se encuentran en proceso de investigación, para el psicólogo “creo que hay una lamentable coincidencia en las personas que están realizando ese tipo de acciones, es una lamentable coincidencia porque lo están realizando en tiempo similar”.


Y como estos hechos son conocidos por la población en general, “lo que está alimentando es la creencia popular de que puede haber alguien que se dedica a esto” señaló a tiempo de resaltar que es muy poco probable atribuir a una sola persona tales acciones “creo que debería manejarse con mucho cuidado, en el entendido de que es poco probable la presencia de una sola persona que esté haciendo esto”.

El doctor Carlos Velasquez Olguín, es doctor en psicología y perito psicólogo, además de impartir la docencia universitaria.

Radio Fides

No hay comentarios: