Esculturas en arena, una obra de arte

Un arenal de Oruro brinda el espacio y la materia prima necesarios para crear arte sacro.

Los pasajes de la Biblia, sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesús, fueron reflejados a través de impresionantes esculturas hechas en arena en la población orureña de Cochiyara.

La actividad se ha convertido en una tradición del Viernes Santo en la capital del folclore, tras realizarse durante una década.

Alrededor de 50 artistas de La Paz, El Alto, Cochabamba, Potosí y Oruro participaron en la actividad artística para plasmar obras como El buen samaritano, El sembrador, El tesoro escondido, El trigo y la cizaña, El espíritu impuro, La oveja perdida, La parábola de la red, Los talentos, La semilla de mostaza, El hijo pródigo, El fariseo y el publicano, El buen pastor y Las 10 vírgenes.

Aunque muchos de los escultores participantes prefirieron concentrarse en el rostro de Jesús con la corona de espinas en la cabeza, y la dolorosa imagen de su madre, la Virgen María.

Trabajo a detalle. La actividad comenzó el Jueves Santo con la llegada de las delegaciones y la distribución de áreas de trabajo en un espacio de 2.500 metros cuadrados. Los escultores trabajaron durante toda la noche, aprovechando la iluminación de la luna, para que al día siguiente el público visitante quede maravillado con sus creaciones.

Jorge Chacón, presidente de Arte 10, institución organizadora del evento, dijo que el trabajo se caracteriza por su alto grado de espontaneidad, creatividad, velocidad y capacidad de dominio de la materia. Finalmente, las obras forman parte de una exposición al aire libre, pues sólo se trabaja con arena, palas, baldes y agua.

Otras tradiciones. Varias son las tradiciones que se practican en la Semana Santa en La Paz. Por ejemplo, el comer 12 platos, visitar iglesias y no consumir carne roja.

Asimismo, hay otras costumbres en las poblaciones rurales, como las corridas de toros o los encuentros deportivos.

Pero, por otro lado, en el norte de La Paz, los pobladores practican la tradicional kespiyariña o lunthathaña (madrugar o robar). Éstos, según la tradición, aprovechan los días en que Jesús está muerto para hurtar del vecino una cría de oveja, llama o cualquier otro animal, pero sin una actitud de malicia. Antaño, los jóvenes solían robarse a doncellas para después contraer matrimonio con ellas. Actualmente esta tradición está casi desaparecida.

La semana santa es una festividad llena de tradiciones y significados que se celebra en todas las religiones y regiones del mundo, pero el principal objetivo de esta ceremonia es acompañar a Jesús en su pasión, muerte y resurrección.

La celebración de la Semana Santa en la Iglesia Católica se inicia con el Domingo de Ramos y concluye con el Domingo de Pascua. Cada una de las celebraciones tiene su razón de ser y está respaldada por la Biblia.

La Prensa

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