Dramaturgo Franz Apaza Aramayo presenta su obra teatral “Droga II, el vacío que nos deja”



El Alto, 13 abr.- En el teatro municipal Raúl Salmón de la Barra de El Alto, el 14 de abril de 2026, se estrenó en sus previos la obra teatral “Droga II, el vacío que nos deja”, el cual es propio del género de la tragicomedia, que pertenece al dramaturgo boliviano Franz Apaza Aramayo. 

Para hablar de esta nueva pieza teatral, debemos recordar la obra “Droga, sinónimo de dolor y muerte”, que es el inicio de esta historia, la cual se estrenó en el año 2006 y su reestreno fue en el año 2025, en homenaje al bicentenario de Bolivia. Y el libro de bolsillo se publicó en el año 2019. 

En esta primera parte, su final nos deja con sabor amargo de falta de justicia, en donde el inocente es acusado de un crimen que no cometió y del tráfico de drogas. Así mismo su madre es detenida como cómplice, mientras el verdadero culpable sale invicto de los hechos, para luego traicionar a su cómplice, con el fin de no tener testigos. 

Según el autor busca en los adolescentes y jóvenes una reflexión madura, para evitar y prevenir vivir un infierno terrenal, por incursionar en el mundo del narcotráfico. Después de 20 años, se presenta la continuación de los hechos suscitados en “Droga, sinónimo de dolor y muerte”. Y para que el público lector también pueda disfrutar de la historia, el libro de bolsillo se publica un día antes del estreno de la obra. 

La historia de esta segunda parte nos muestra las consecuencias de incursionar en el mundo de las drogas, como: la marginación social, la privación de libertad, la incapacidad física o la muerte. Todo esto se podría evitarse si uno decide vivir alejado de este malestar social. 

Ramiro y su madre Sabina están presos a razón de los hechos, en esta entrega parece un nuevo personaje Lucia que es una niña de nueve años, sus progenitores son Cristina y Tony, este último es el antagonista, quien se enfrenta a las palabras de su hija “Papito te quiero mucho, por eso voy a seguir tus pasos”, dejándolo con una lucha interna con su conciencia. Por otro lado, la justicia intenta detenerlo, pero él se libra, evidenciando así de que existe un cómplice en su institución. 

Este trabajo literario es una reflexión de decisiones que muestran la agonía de un vacío personal, el cual no se puede llenar con el dinero o los bienes materiales, de nada sirve todo aquello, si uno no tiene un ser amado con quien compartir. El pensamiento de la obra apunta de que “La vida nos enseña lo bueno y lo malo, nosotros decidimos qué camino seguir”. 

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