domingo, 21 de diciembre de 2014

Eugenio Rojas devela su vida

La Paz, 21 de diciembre (MC).- Hace algunos años, el Palacio de Gobierno estaba "reservado" únicamente para algunos "privilegiados", pero a partir del año 2006, las puertas del edificio más importante del país fueron abiertas a toda la ciudadanía boliviana.

Y un claro ejemplo de aquello se vivió el pasado lunes, mientras transcurría el tercer día de mandato presidencial del oriundo de Achacachi, pues sus hermanos y hermanas de la provincia Omasuyos se hicieron presentes en el salón de los Espejos para poder compartir un apthapi y un ají de fideo con el propio Presidente en Ejercicio, algo impensado en otras épocas.

Esto rápidamente se convirtió en un verdadero acontecimiento, ya que los pobladores de esta provincia celebraban que un nacido en su tierra ocupe el cargo más importante del país por segunda vez -antes ya había sido Presidente en mayo durante ocho horas-.

Sin embargo, el Presidente aymara también vivió este acontecimiento con mucha emotividad y pocas horas después de compartir ese almuerzo, abrió las puertas del Salón Dorado para relatar - a los pies del retrato de Simón Bolívar- el duro camino que tuvo que recorrer para llegar hasta ahí.

Así, todavía con el sabor del ají de fideo en el paladar y acompañado de dos de sus seis hijos, el profesor normalista de matemáticas y sociólogo de profesión -que antes supo ser salteñero y heladero- comienza a narrar su historia de vida, no sin antes ofrecer un refresco de cebada y recordar que ese ají de fideo era un plato de lujo cuando era niño, el cual sólo podía comer una vez al año.

¿Qué situación recuerda más de su niñez?

Recuerdo que en mi infancia tenía que caminar 45 minutos para asistir a la escuela, porque en mi comunidad no había una escuela, entonces teníamos que llevarnos una merienda, a veces una sopa, porque no había todavía pan, café o azúcar, no conocíamos todavía, entonces comíamos lo que la mamá cocinaba; así llevábamos la merienda con nuestro cuaderno. Incluso no teníamos ni bolígrafo, había tinta china y cargando tinta debías ir a partir de tercero de primaria. Comíamos harina amarilla y sal, en algún momento yo recuerdo nos faltaba sal, no podíamos comprar sal, entonces sin sal se comía harina amarilla, ni mucho menos con carne o con alguna cosa, era harina amarilla mezclada con agua, esa era nuestra comida durante mucho tiempo.

¿Cómo fueron sus estudios primarios?

Desde tercero de primaria, mi padre ha vivido con un minifundio (finca agrícola de extensión tan reducida que dificulta su explotación), había un patrón y a los que no obedecían les quitaban una parte de su tierra. Entonces le quitaron a mi papá y lo redujeron a una pequeña partes y se producía poco. Por eso mi padre no tenía los suficientes recursos para hacernos estudiar a todos, en muchas de las familias se turnaban para ir a la escuela, un año va uno y otro año va otro, porque falta dinero. Y para que no interrumpa mis estudios me entregó a otra persona, desde tercero de primaria, dijo 'a este chico llévale y te va a estar ayudando, pero con la condición de que tienes que hacer estudiar'. Así me fui a los Yungas muy pequeño un año y otros dos años en la provincia Pacajes.

¿Cómo superó esa situación?

Ha sido una situación muy grave, pero con mucho esfuerzo salimos de eso y pude terminar primaria y secundaria. Muchos de mis hermanos no han terminado la secundaria, yo fui el único que terminó la secundaria

¿Quiénes se hacían cargo de su familia?

Lamentablemente mi madre se enfermó desde muy joven y ha fallecido sufriendo de reumatismo, se quedó paralítica. Yo he aprendido a trenzar a mi madre, lavar su cara y hacer comer, porque ella no podía comer, le tenía que frotar y friccionar todos los días porque mi padre no podía. Mis hermanos menores aún no sabían cocinar y yo tenía que cocinar porque mi madre no podía. Hasta que mi madre falleció y después de dos meses mi padre, nos quedamos huérfanos y como no teníamos nada, mis hermanos mayores se fueron lejos y de los 7 que somos, los tres menores nos quedamos en la casa y en algún momento sufrimos por no tener comida.

¿Cuáles fueron sus primeros oficios?

Crecí un poco más y tenía que vender salteñas desde muy chico, y también en las mañanas a las 05.00 hacían fila para kerosene, no había gas, yo vendía kerosene desde las 05.00 hasta las 08.00, luego salteñas y posteriormente sacaba helado. Esto era los fines de semana para que yo pueda tener comida y cuadernos.

¿En qué situación llegó a La Paz?

Así estudié y en algún momento tenía que caminar hasta los Yungas para buscar trabajar en la mina y a veces me acuerdo que llegaba a la medianoche acá a la ciudad de La Paz, no sabía dónde ir a dormir, no tenía mucha plata para ir a un alojamiento, así que dormía en la calle, en esas tarimas de la Graneros donde venden ropa, ahí me dormía y en la madrugada los borrachos molestaban. Me tapaba con nylon porque llovía muchas veces o una frazadita, varias veces dormí así también en Caranavi y Chulumani.

¿Qué lecciones aprendió de toda esta vivencia?

La vida nos ha enseñado a ser perseverantes, trabajar, ser honrado, ser responsable y ser humilde; la pobreza y ser huérfano te enseña muchas cosas, a ser fuerte, ser serio, responsable, como una persona mayor, entonces yo estudié, finalmente egresé como bachiller en Warisata, estudié en la Normal Superior como profesor de Matemáticas, trabajé y pensé qué más podía estudiar, trabajando y estudiando en la Universidad Mayor de San Andrés como sociólogo.

¿Cómo fue el 2003 en Warisata?

El 2003 he sido dirigente de los docentes de la Normal de Warisata y en ese momento se dieron los problemas sociales, nos expulsaron y clausuraron la Normal, pero una vez que se retiró Gonzalo Sánchez de Lozada, los estudiantes y docentes retornaron. Si no salía Sánchez de Lozada, hubiéramos estado perseguidos, tal vez hubiéramos estado en la cárcel o hubiéramos estado asesinados.

¿Qué recuerda de su experiencia como Alcalde de Achacachi?

El 2004 he sido candidato para Alcalde y ganamos con casi un 70 por ciento de votos en Achacachi, eso nos ha permitido hacer un Gobierno Municipal más sólido y firme, para cumplir con nuestra propuesta de cinco años en un año.

¿Cómo llega a ser Senador?

El trabajo como Alcalde me ha permitido ser Senador, nunca he pensado ser senador, cuando era chico y cuando era joven nunca he pensado ser Alcalde, ni mucho menos Senador. Y cuando llegamos al Senado, nunca había pensado ser Presidente del Senado y antes haber asumido como Presidente de la Comisión de Constitución, que antes sólo era ocupado por abogados con mucha formación. Por eso el propio Presidente Morales reconoció que se rompieron esas lógicas neoliberales.

¿Cómo recibió la noticia de ser Presidente?

Recibí la Presidencia con humildad y con mucha responsabilidad, nunca había soñado con ser presidente del Estado aunque por días o por horas, para mí es como un sueño, pero es real y lo acepto con mucha humildad esta responsabilidad.

¿Qué significó para su entorno más cercano?

Los de mi provincia recibieron felices la notica, sobre todo el sector campesino, nuestros hermanos de la ciudad de El Alto y de otros departamentos. Para mí es un camino para mis propios hermanos y hermanas de las provincias y de las ciudades.

¿Qué mensaje les da a los bolivianos y bolivianas?

Yo digo nunca es tarde, hay que estar preparado para todo, mucha gente dice que no está lista como yo mismo decía, pero hermanas y hermanos tienen que asumir, en cualquier momento nos toca asumir así, por eso hay que ser preparado, hay que ser responsable y hay que ser serio. La humildad es muy importante para mí porque significa escuchar y aceptar algunas críticas y sugerencias, no ser autoritario, sino escuchar y concertar, eso me ha servido de mucho para conseguir todo esto.

Eugenio Rojas

Eugenio Rojas nació en la localidad de Warisata (municipio de Achacachi, provincia Omasuyos, departamento de La Paz) el 6 de septiembre de 1962. Tiene seis hermanos (uno fallecido) y seis hijos.

Se tituló como profesor de Matemáticas de la Normal de Warisata y como sociólogo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Fue profesor de Matemáticas y de Sociología de la Educación, Alcalde de Achacachi, para luego ser Senador, Presidente de la Comisión de Constitución, Presidente de la Cámara de Senadores y Presidente en Ejercicio del Estado Plurinacional de Bolivia.

MC

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