miércoles, 29 de enero de 2014

Vecinos de Villa Adela presionan sin temor a chóferes

Las oficinas del sindicato de choferes Arco Iris fueron cerradas ayer ante la presión vecinal en el segundo día de manifestación de los habitantes del Distrito 3, quienes anunciaron, además, la expulsión definitiva de los conductores.

Según los datos de los ciudadanos, 110 juntas vecinales de Villa Adela, Villa Alemania, Amit Chaco y otras zonas protestan contra diferentes abusos de los choferes, a quienes acusan también de hechos delincuenciales.

Por su parte, la dirigencia de Choferes del sindicato Arco Iris admitió que el 70% de sus afiliados son vecinos de la jurisdicción y que también serían víctimas de hechos delictivos.

Al promediar las 10 horas de ayer, una masiva movilización recorrió diferentes arterias de la mencionada zona con la finalidad de llegar a las oficinas del sindicato Arco Iris, lugar donde algunos conductores del transporte público tuvieron que cerrar las puertas de sus oficinas y proteger su propia seguridad con la finalidad de evitar cualquier tipo de confrontación con los vecinos.

La presión de la población ocasionó que algunos construyeran un muro de escombros y basura en el frontis de dichas oficinas de transportistas, dejando un letrero donde otorgaban un plazo hasta el viernes con la finalidad de que los afiliados de este sindicato desocupen el inmueble, caso contrario serán intervenidos de manera directa, explicó la dirigente vecinal Tamara Ibañez.

Mientras que en el frontis de las oficinas del mencionado sindicato otros carteles de los choferes pedían que los vecinos abandonen dichas acciones violentas, porque el 70 por ciento de los choferes serían al mismo tiempo vecinos de la zona.

“La Expulsión de los Choferes es definitiva y si es verdad que el 70 por ciento son vecinos nosotros debemos realizar una verificación exhaustiva de la calidad de personas que están trabajando por los hechos delictivos que han cobrado la vida de más de 10 víctimas en los últimos días y cerca de 120 en dos años”, afirmó.

La demanda vecinal se mostró con más de 30 puntos de bloqueo en las diferentes calles de la zona Villa Adela con el objetivo de concretar la expulsión del sindicato Arco Iris, además de exigir al Concejo Municipal la aprobación de una normativa que concluya con el monopolio del transporte con sindicatos de choferes y que las mismas sean fiscalizadas para liberar el servicio a otros sindicatos con prioridad para el transporte masivo y municipal.

LECHUGUITAS

En el recorrido realizado por EL DIARIO por la zona se pudo constatar que solo los conductores del servicio público conocidos como “lechuguitas”, microbuses de color verde de las líneas 519 y 535 denominados, eran los únicos que prestaban su servicio en Villa Adela y los vecinos les pedían apoyar la medida porque este transporte masivo sería el único que brinda un servicios de parada a parada hasta altas horas de la noche.

CHOFERES

En el ámbito de los choferes del sindicato ‘Arco Iris’ lamentaron que las determinaciones del sector vecinal sean innegociables y manifestaron que su sector al igual que los vecinos son también víctimas de la delincuencia quienes habrían realizado el robo de varios auto-partes y un vehículo.

“Los delincuentes están en todos lados así como nos dicen que lleguemos a depurar a nuestra gente lo mismo diríamos de los vecinos que verifiquen con quienes viven, porque existe inquilinos que también son antisociales y si quieren ir al domicilio del responsable de cogoteamiento que vayan porque es vecino de la misma zona”, manifestó Raúl Gonzales, representante del sector.

El hijo de uno de los afiliados del sindicato de Aro Iris, identificado como Benedicto Quispe Condori, sería el supuesto responsable de hechos delictivos de violación y cogoteamiento. De acuerdo con los informes policiales, en la actualidad no descartan que esta persona, junto con tres detenidos, podrían, presuntamente, ser también responsables de la violación y muerte de Alison Limachi de 17 años, quien fue asesinada en noviembre pasado.

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