viernes, 18 de octubre de 2013

Víctimas de la Guerra del Gas se sienten indignados

17 de octubre. Exactamente hace 10 años, minutos antes de las 14.00 horas, Erbol anunció la renuncia del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni), tras casi nueve días fatídicos que dejaron luto en las familias bolivianas en la denominada “Guerra del Gas”.

Más de 60 muertos y 400 heridos dejó el clamor patrio que se extendió por el altiplano hasta la sede de gobierno. Carlos Sánchez Berzaín, considerado el poder tras las sombras y apodado como el ángel de la muerte, respondió con bala a la población que se levantó contra la venta de gas a Chile y un modelo económico.

Lo que dejaron esas jornadas para el país fue un cúmulo de compromisos plasmados en la agenda de octubre 2003. La realización de la Asamblea Constituyente, la nacionalización de los hidrocarburos, la refundación de YPFB y la industrialización de los recursos naturales; además del enjuiciamiento a los responsables de la masacre en El Alto son todavía las principales demandas.

Para el entonces dirigente de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto, Roberto de la Cruz, no se cumplió con la nacionalización y solo se readecuaron los contratos petroleros; no se logró justicia para las víctimas y no se reactivó el aparato productivo. Acusó al gobierno de matar dicha agenda con un programa a 2025.

Erbol


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