martes, 30 de agosto de 2011

Voluntarios destacan que la campaña “Cebra por un día” es una oportunidad de ser mejores ciudadanos

Tres alumnas del Instituto Tecnológico Boliviano Suiza estuvieron presentes en esta iniciativa de educación ciudadana.

La Paz, 29 de agosto del 2011 (DCC/GAMLP).- Este lunes, más de una decena de jóvenes estudiantes coincidieron por separado en que ser “Cebra por un día” es una oportunidad para aprender a ser mejores ciudadanos.

El joven Badir Cuentas confesó que estudiará quechua y aymara para entenderse con algunos peatones de esta ciudad.

Poco después de que le pidió a un anciano que aborde su bus en el punto de parada, ubicado sobre la primera cuadra del carril de bajada de la avenida 16 de Julio, éste le empujó, no le hizo caso “dijo algo en aymara o en quechua, no pude entenderlo”, explicó.

“De esto aprendo que no tengo que caminar por la calzada, sino sobre la cuadra. Parece una simple tarea de niños, pero es muy importante para todos”, añadió Cuentas.

Nos gana el tiempo

La odontóloga Evelín Flores y la estudiante de Educación especial, Nivia Mamani, coincidieron en que la mayoría de las personas de esta ciudad sale de su casa al trabajo, a la escuela, al colegio o a la universidad con retraso.

“Yo creo que ese es uno de los problemas del tráfico vehicular que vemos a diario en el centro. Le damos más prioridad al tiempo que nos gana y no a nuestras ganas de cuidarnos en las calles”, comentó Flores.

“Si todos nos manejáramos con nuestros debidos tiempos, las cosas podrían funcionar en esta ciudad”, añadió Mamani.

“Había sido diferente”

Para Marco Antonio Condori y María Eugenia Cota, la experiencia de ser “Cebra por un día” les deparó una inolvidable sorpresa.

“Al principio tuve miedo, pero los compañeros que me asignaron, me ayudaron a ganar confianza y ahora quiero ser Cebra cuantas veces pueda”, señaló Cota.

Por otra parte, Condori comenta que una vez con el traje puesto descartó de su cabeza la idea de que ser Cebra por un día era un asunto demasiado serio, una labor casi parecida a la de los policías de tránsito.

El joven representante de la Unidad Educativa Claudio Sanjinés, que trabajó en el carril de subida de la avenida Mariscal Santa Cruz a la altura del subterráneo, dijo que pese a que la gente sabe muy bien que debe cuidarse en la calle, “igual nomás caminan como locos”.

Un juego muy serio

Esta nueva jornada de trabajo arrancó a las 8.00 en la Plaza Venezuela. Allá, los voluntarios pasaron un momento agradable aprendiendo a mover el cuerpo al son del baile de la Cebra y corearon algunos cánticos de recomendaciones para los conductores.

Y luego de un breve calentamiento físico, la responsable del proyecto Cebras, Kathia Salazar, se encargó –como siempre– de capacitar a cada voluntario en la noble tarea de ser Cebra.

El primer paso que una Cebrita debe cumplir es tratar de disfrutar su trabajo para encontrarse con las demás personas, les dijo Salazar.

Sólo así, estos educadores urbanos podrán cumplir la labor de pedirle al peatón, al chofer o al pasajero de que cuidar la vida de todos es una tarea conjunta.

OOC/DCC

Correo electrónico: jveliz@lapaz.bo, Jenny Hilda Veliz Janco.

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