miércoles, 24 de agosto de 2011

En medio del hambre y enfermedades padecidas por los marchistas, el Gobierno enviará a una nueva comisión multiministerial a iniciar el diálogo

El ministro de Comunicación, Iván Canelas, anunció el miércoles que en las próximas horas viajara una nueva comisión de alto nivel, conformada por dos ministros y dos viceministros, al encuentro de los indígenas que marchan en oposición a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, para iniciar el diálogo y buscar solución a sus demandas.

En una conferencia de prensa, Canelas informó que la comisión estará conformada por el ministro de Obras Públicas, Wálter delgadillo y por la ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Teresa Morales, además de los viceministros de Desarrollo Rural y de Medio Ambiente.

"Esa comisión está viajando lo más antes posible hasta Puerto San Borja, donde están los hermanos indígenas para comenzar el diálogo", explicó a los periodistas.

Ratificó que es la cuarta vez que una delegación de ministros intenta iniciar el diálogo al recordar los tres anteriores intentos, en Trinidad, antes de que se inicie la marcha; en Santa Cruz, una semana después, y en la población de San Ignacio de Moxos, en un punto de la marcha, intentos que dijo ratifican la predisposición del Gobierno de resolver los conflictos con el diálogo.

El Ministro de Comunicación insistió en que los ministros han estado prácticamente detrás de los dirigentes indígenas para comenzar el diálogo que, recordó, fue reclamado antes de que comience la marcha.

No obstante, aclaró que la comisión de alto nivel no negociará "en absoluto la paralización de la explotación de los hidrocarburos", como pidieron los indígenas en su pliego, tampoco la venta ilegal de troncos, ni la paralización de los caminos y carreteras que se están construyendo en todo el país.

Canelas aseguró que esas demandas no se pueden discutir en ese ámbito y ratificó que los ministros están viajando a trabajar directamente con los dirigentes de esos sectores, para resolver fundamentalmente la construcción de la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos, que era inicialmente su principal demanda.

"Esta decisión ha sido tomada hace un par de horas, se les está mandando una carta para que sea oficial y los ministros están ya haciendo las gestiones para trasladarse inicialmente hasta San Ignacio de Moxos y de ahí a dar encuentro a los dirigentes para iniciar el diálogo", subrayó.

El Ministro de Comunicación ratificó también la predisposición para que en algún momento de la negociación, el presidente Evo Morales se reúna con los marchistas, como piden los representantes del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

"Primero los ministros va a ir a hablar con ellos, esa posibilidad, como en muchísimos casos de que el presidente hable con ese sector siempre está abierta, pero los ministros están yendo a hacer su trabajo, a conversar con ellos. Como hemos dicho en otras oportunidades a 'rayar la cancha' para después, con la máxima probabilidad de que el presidente pueda reunirse con ellos, pero eso será producto de la reunión", argumentó.

Los tramos I y III de esa carretera ya tienen licencia ambiental, pero algunas comunidades indígenas del TIPNIS se oponen a la construcción del tramo II, de 177 kilómetros, argumentado daños a su hábitat y un eventual saqueo de recursos naturales.

Santa Cruz, 24 Ago (Erbol).- La Coordinadora Interinstitucional de Derechos Humanos de Santa Cruz, a través de un censo realizado con los marchistas que se dirigen a la ciudad de La Paz en defensa del territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), revela en un informe que 76 niños de 0 a 4 años, que participan de la movilización, padecen de enfermedades y necesitan alimento urgente.

Miriam Suárez, directora de la Casa de la Mujer, informó que estos niños están sufriendo de escaldaduras, diarreas, calambres, ampollas en los pies y desmayos constantes por la falta de leche y otros alimentos. Dijo que uno de los requerimientos son pañales para evitar infecciones.

"Son estos aspectos los que nos interesa que la sociedad y el Estado ponga atención, porque marchar no es fácil con los hijos, con las ollas a cuestas, es un sacrificio evidentemente doloroso", sostuvo.

Por su lado, Leonardo Tamburini, director del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), señaló que de los más de 1.100 marchistas, 127 son menores de 15 años, los cuales están deshidratados.

Informó que en San Ignacio de Moxos hubieron algunas personas que impidieron la llegada de ayuda en alimentos y medicamentos que van destinados sobre todo a las mujeres embarazadas y los niños que son los afectados.

Fuente La Prensa

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